Cuidados del periné tras el parto

 

“Nadie me explicó qué suponía tener puntos en mi periné tras el parto y cómo debía cuidarlos”. Esta frase la he escuchado muchas veces, y me pregunto si realmente no hemos informado a estas madres, o no lo hemos sabido transmitir de la manera correcta.

Es cierto que en las sesiones de educación maternal enfocamos mucha energía hacia el día del parto, ya que es lo que las mujeres y sus parejas ven más próximo. Aun así, no dejamos de lado el postparto y la lactancia, etapas del puerperio tan importantes como intensas. Por eso hoy vamos dedicar la entrada a nuestros perinés tras el parto.

 

El periné (también llamado suelo pélvico) es una zona muy importante, ya que está formado por músculos y tejido conjuntivo que cubre y sostiene la parte inferior de la pelvis. Son todos aquellos músculos situados entre pubis y coxis, con un plano más superficial y un plano más profundo. El plano más superficial tiene como función más importante la sexual, y el plano más profundo realiza funciones de sostén de órganos y control de esfínteres.

¿Para qué sirve nuestro suelo pélvico o periné?

  • Realiza funciones de continencia: es decir, controla que nuestros esfínteres funciones correctamente en la micción y defecación.
  • Tiene función sexual: los músculos perineales con buen tono hacen que las relaciones sexuales sean más satisfactorias y placenteras, pues interviene en la respuesta orgásmica.
  • Función de sostén: nuestro periné o suelo pélvico sostiene órganos como vejiga, recto, vagina o útero.
  • Fundamental en el parto: El periné es el último obstáculo que atraviesa la cabecita del bebé. Ayuda al bebé a que rote en la fase final de expulsivo. En el parto vía vaginal tiene gran importancia la elasticidad del periné para el descenso y expulsión del bebé.

 

¿Cómo podemos prevenir lesiones del periné hacia el parto?

El embarazo es una etapa susceptible para nuestro suelo pélvico, ya que, al aumentar el abdomen, aumenta la fuerza intraabdominal, y aumenta también la curvatura de la espalda, provocando que toda esta presión se dirija hacia nuestro suelo pélvico.

  • Por lo tanto, es fundamental adoptar una buena postura durante el embarazo, manteniendo la curvatura fisiológica de la columna para no aumentar la presión hacia el suelo pélvico.
  • También podemos evitar situaciones que sobrecarguen el suelo pélvico: posturas que acentúen la zona lumbar, carga excesiva de pesos, etc.
  • Realizar ejercicios que activen el músculo transverso del abdomen, pues actúa en equipo con la musculatura del suelo pélvico y tiene un papel importante en el manejo de presión en la cavidad abdominal.
  • Realizar ejercicios de conciencia del periné, los conocidos ejercicios de Kegel, que consisten en realizar contracciones del periné con el fin de localizar y sentir esa musculatura.
  • Practicar el masaje perineal. El masaje perineal es un método realizado para relajar y suavizar el periné, con el fin de darle más vascularización y elasticidad a la zona. Realizando este masaje a partir de la semana 33-34 podemos evitar desgarros en el periné, y familiarizarnos con las sensaciones que se vivirán en el parto.

A pesar de realizar todos estos cuidados, puede ocurrir que en el momento del parto haya algún desgarro, o se tenga que realizar una episiotomía.

Un desgarro perineal es una herida que se produce alrededor de la vulva como consecuencia de la salida del bebé, ocurriendo de manera espontánea. Existen desgarros de grado I,II,III, y IV grado, según la zona anatómica que se vea afectada, siendo el tercer y cuarto grados los que más complicaciones pueden ocasionar en un futuro, ya que afectan a la zona del esfínter anal.

Una episiotomía es una incisión que se realiza en el periné justo antes de que salga la cabeza del bebé, con el objetivo de facilitar su salida, y evitar desgarros mayores. La OMS actualmente solo recomienda la episiotomía en casos estrictamente necesarios, nunca por rutina.

La buena noticia es que, si has trabajado el periné durante el embarazo, la recuperación seguramente será mejor, ya que la zona está más vascularizada y elástica.

 

¿Cómo cuidar los puntos de sutura del periné en el postparto?

  • Te aconsejo que dediques un momento al día a mirar tu periné con un espejo. El primer día tras el parto seguramente la zona esté algo inflamada y dolorida. Pero, ver los puntos, visualizar tu periné y ser consciente de él, te ayudará a cuidarlo mejor.
  • Lo más importante del cuidado del periné es la higiene diaria. Con higiene no me refiero a usar jabón íntimo cada vez que vayas al baño, si no a mantener la zona limpia y seca. ¿Cómo?
    • Utilizando compresas de postparto, es decir, de algodón o celulosa. Evita todas las compresas que lleven plásticos y blanqueantes, porque retrasarán la cicatrización de la zona y pueden provocar más humedad y mal olor de los loquios.
    • Al limpiarte después de ir al baño o ducharte, es importante que la zona esté bien seca. Utiliza una toalla de baño, o papel doblado, y da toques de adelante hacia atrás, sin arrastrar ni ejercer fuerza.
    • La ducha diaria es suficiente para mantener una buena higiene. Aun así, si desear lavar tu zona íntima más veces al día utiliza solo agua, En el caso de utilizar un jabón íntimo, debe ser PH vaginal y utilizarlo sólo una vez al día
  • Evita ropa muy ajustada, tejidos que no transpiren como lycras, o ropa interior tipo tanga o con muchas fibras sintéticas. Utiliza ropa interior de algodón o fibras naturales para que la zona transpire.
  • Si la zona perineal está muy inflamada puedes aplicar hielo o frío local a ratitos, no más de diez quince minutos cada vez, y siempre envuelto con un trapo o gasa.
  • Utiliza los analgésicos o antinflamatorios prescritos, pues ayudarán a que la zona se recupere y mejorará el dolor e inflamación.
  • Evitar los flotadores y cojines con agujero (tipo donut). Aunque en un principio puede que notes alivio al notar tu zona perineal al aire, los puntos pueden abrirse, al estar más en tensión. Además, a la zona llegará menos sangre, tendrá más presión, y se acabará inflamando más. Por ello, es mejor sentarse sobre una superficie dura, con la espalda bien pegada al respaldo y con las nalgas contraídas.
  • Una vez la cicatriz esté cerrada, puede ser útil realizar masaje sobre ella, para ayudar a disminuir el dolor y tensión.

 

¿Y la musculatura del suelo pélvico?

  • Evita esfuerzos las primeras semanas: cargar pesos, ejercicios abdominales clásicos, realizar mucha fuerza al ir al baño.
  • No pases mucho tiempo de pie o sentada, es decir, períodos largos estáticos. Lo ideal sería dar paseos cortos, mover tus extremidades, ayudar con ejercicios circulatorios.
  • Comienza a realizar los ejercicios de Kegel, de manera suave. Así, ayudaremos a aumentar el riego sanguíneo a la zona, mejorar la cicatrización y que haya menos dolor.
  • Consulta a tu matrona o especialista en suelo pélvico en el postparto. Realizará una valoración de tu musculatura perineal, y te guiará para una completa recuperación.

 

Espero que pongas en práctica todos los consejos, y que ante cualquier problema médico o duda respecto a tu suelo pélvico consultes al profesional de referencia.

 

Un saludo,

Elena Pajuelo Vázquez

Matrona

http://www.actualidadmatrona.com/

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